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Archive for 20 marzo 2011

Diez claves para una ejecución exitosa de la estrategia

marzo 20, 2011 Deja un comentario

por Óscar Fajardo

Dentro de las tareas de gestión de una compañía, la implementación o ejecución de la estrategia es vista normalmente como la parte menos vistosa y más ardua para acometer. Para muchos directivos, su principal foco es la generación de la estrategia y la planificación, pero a la hora de implementarla, pierden intensidad e interés.

Sin embargo, es bien sabido que una buena estrategia sin una correcta ejecución está abocada al fracaso. Las empresas exitosas son aquellas que tienen la misma excelencia en la estrategia que en su puesta en marcha y en su posterior control.

A esto hay que añadir que la rapidez con la que ahora ocurren las cosas en los mercados y en el macroentorno, hace que un retraso en dicha ejecución pueda dar al traste con la estrategia al llegar demasiado tarde.

Por lo tanto, el directivo tiene que ser consciente de que una buena parte de su tiempo en la actualidad ha de dedicarlo a procurar una ejecución rápida y ejemplar de la estrategia si no quiere ver cómo la competencia le supera, los consumidores le abandonan y los trabajadores pierden la motivación.

 

Diez claves para la ejecución exitosa

Aunque la ejecución depende de muchos factores, hay diez variables que deben ser tenidas en cuenta de forma imprescindible para asegurarse el éxito:

1)     Fijar límites temporales claros a cada etapa: el primer paso es ponerse límites en cada una de las etapas típicas de la gestión. Esto supone que fijaremos un plazo para pensar sobre la situación, otro para planificar, otro para implementar y otro para controlar. Y debemos ser rigurosos a la hora de cumplir ese plazo. A veces si no hay una amenaza externa muy evidente, tardamos más tiempo del requerido en la planificación y nos perdemos en revisiones de estrategia con el fin de intentar cerrar nuevos flancos, pero hay que obsesionarse menos por la perfección y comenzar a implementar. Es básico imponerse un sentido de urgencia y no perderse en la perfección.

2)     Objetivos claros y compartidos: es fundamental fijar unos objetivos que expresen claramente cuál es el fin que perseguimos, que sean concisos y que permitan ver claramente al equipo dónde hay que llegar. Y todo esto hacerlo de forma compartida con las personas, tanto en su fijación como en su comunicación posterior.

3)     Funciones claras: cada miembro del equipo debe saber lo que tiene que hacer, lo que se espera de él, los recursos que se le darán y la recompensa que recibirá.

4)     Fijación del alcance de las acciones: supone que el equipo ha de tener muy claro cuál es el entregable, con qué productos y servicios tienen que trabajar, el límite temporal y geográfico, los shareholders y stakeholders con los que deben relacionarse, los clientes y las áreas internas que participan

5)     Aplicar el estilo de dirección adecuado en cada etapa: en la implementación nos encontraremos con fases donde el equipo necesita dirección (sobre todo al principio), luego necesitará entrenamiento, después integración y más tarde será tan productivo que solo necesitará delegación.

6)     Comunicación y feedback continuo: hay que establecer flujos claros de comunicación con todas las áreas implicadas y dar feedback a los miembros del equipo para que tengan idea de cómo van implementando todo.

7)     Fijar hitos, controles y banderas rojas: es importante que el equipo maneje metas temporales en el camino al objetivo y que responda por ellas, para que sienta una cierta sensación de urgencia.

8)     Recordar las prioridades: a veces la implementación abre nuevas vías de desarrollo y nuevos problemas que tienen la capacidad de desviarnos de nuestro camino. Es importante recordar al equipo dónde se debe centrar.

9)     Tenacidad y perseverancia: como habilidad personal destacable, el directivo debe ser perseverante y tenaz para sacar adelante el proyecto a pesar de las barreras internas y externas

10) Confiar en los demás y pedir la ayuda: es importante que en toda la implementación busquemos aliados en la organización que sean impulsores de la implementación; pero también es importante no tener miedo a exponerse y solicitar ayuda a los demás.

Como hemos dicho, existen muchas más variables que afectan a la implementación, ya que su éxito está en cuidar muchos y pequeños detalles que afectan desde al modo en que nos organizamos, hasta las funciones a desarrollar y la relación con el equipo y con otras áreas. Sin embargo, estos diez puntos son básicos para que esa ejecución sea fructífera.

Pedir la ayuda necesaria sin miedo

Tenacidad

Confiar en los demás

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La sostenibilidad como guía para la supervivencia de las empresas

por Óscar Fajardo

La alta volatilidad de los mercados, la inestabilidad económica y la aparición constante de cambios tecnológicos muchas veces disruptivos, junto con la cada vez mayor competitividad a nivel mundial y la creciente exigencia de los consumidores que quieren más por menos, está haciendo que la mortandad de las empresas sea más elevada.

Resulta cada vez más difícil conseguir la supervivencia de las compañías en este entorno. Asistimos de forma continua al nacimiento de organizaciones de gran éxito que acaban cayendo al poco tiempo con la misma rapidez con la que subieron. Y no solo eso sino que en los últimos tiempos hemos visto como empresas con una gran historia y repletas de éxitos han tenido que cerrar.

Esto sucede fundamentalmente porque muchos directivos se olvidan que el primer y primordial objetivo de una empresa es la supervivencia, para posteriormente pasar a la consolidación y luego al crecimiento. Aquellas compañías que no tienen esto claro acaban desapareciendo. Muchas han realizado huidas hacia delante aprovechando la buena coyuntura económica de años pasados y se han embarcado en compras y en adquisiciones por encima de sus posibilidades que han lastrado su futuro.

Y es aquí donde aparece la sostenibilidad, que si bien en los últimos tiempos ha tenido una aplicación muy limitada al campo medioambiental, es un concepto que va mucho más allá y que se refiere precisamente a lo que hemos comentado de la supervivencia; aplicar todos los recursos y la sabiduría para hacer de la empresa algo sostenible a largo plazo.

Descubriendo el concepto de sostenibilidad

La sostenibilidad es establecer las medidas necesarias de administración para garantizar que las actividades emprendidas por la organización tengan continuidad a lo largo del tiempo.

Por lo tanto, la sostenibilidad supone una mirada completa y profunda a la totalidad de la empresa y de su entorno que garantice que se toman las medidas suficientes y necesarias para conseguir la supervivencia de la empresa a largo plazo.

La sostenibilidad como guía para la gestión empresarial

Si queremos una empresa duradera, la sostenibilidad debe ser la guía sobre la que construyamos los principales ejes de desarrollo de la organización.

+Misión, visión, cultura e identidad corporativa: si aplicamos aquí la sostenibilidad, esto supondrá desarrollar una misión, visión, cultura e identidad de empresa que vaya más allá de la táctica del corto plazo y que se pueda mantener a lo largo del tiempo más allá del oportunismo del momento.

+Objetivos: aunque nos moveremos en el corto, medio y largo plazo, sobre todo estos dos últimos tienen que estar alineados con la misión, visión, cultura e identidad sostenibles. Numerosas organizaciones han primado el oportunismo en los objetivos a corto plazo y han lastrado la supervivencia de la empresa.

+Estrategias corporativas: tanto las estrategias de cartera de negocios, como las de crecimiento de estos negocios deben ser abordadas desde la perspectiva de la sostenibilidad a largo plazo. Si acometemos estrategias de crecimiento, debemos decidir si va a ser orgánico, externo mediante compras o mediante alianzas y cooperación teniendo como fin último que el resultado sea sostenible.

+Estrategias competitivas: ya sea porque competimos mediante la diferenciación, el enfoque o el liderazgo en costes, estas decisiones deben estar guiadas con la intención de hacer el negocio perdurable en el tiempo.

+Marketing y comercial: esto supone crear productos sostenibles, a precios que garanticen la supervivencia, con una distribución ajustada en costes y una promoción veraz. Lo mismo ocurre con los descuentos comerciales, la dimensión de la red de ventas, la elección de los clientes a atender y la forma en que los atenderemos, el servicio postventa y la atención al cliente, etc.

+Operaciones y logística: tanto las operaciones de compra y aprovisionamiento, como la logística interna y externa deben estar enfocadas a dar un servicio sostenible a largo plazo.

+Sistemas y tecnología: siempre hemos de implementar tecnología y sistemas que permitan que la empresa sea eficaz y eficiente no solo en el corto plazo, sino también en el largo, buscando las soluciones que más sinergias puedan lograr.

+RRHH: es fundamental pensar en las personas como los principales recursos a cuidar y a mantener a largo plazo, por lo que se les debe procurar planes de desarrollo y fomento del liderazgo, formación, gestión del talento y una dirección enfocada en la sostenibilidad del negocio.

+Económico financiero: aquí se trata de gestionar nuestros estados financieros, presupuestos de venta y presupuestos de tesorería de forma que se garantice la supervivencia de la empresa a largo plazo. Tanto los sistemas de control de gestión, la contabilidad, la gestión del riesgo y las inversiones y financiaciones deben garantizar su supervivencia.

+Estilo de dirección/estilo de liderazgo: el liderazgo y la dirección deben estar enfocadas a hacer de la empresa un lugar donde la gente quiera trabajar a largo plazo y no sea un lugar de paso.

+Organización/estructura/procesos: es fundamental dar con un modelo organizativo que permita que la empresa pueda ser viable y sostenible a largo plazo; y lo mismo ocurre con los procesos, que deben estar lo suficientemente optimizados para garantizar la supervivencia.

+Modelos de relación con proveedores/Canal de distribución/clientes/stake y shareholders: es muy importante enfocar las relaciones con estos actores a largo plazo, con la intención de llegar a acuerdos de ganar/ganar que garanticen que cuando vivamos problemas, tengamos el apoyo y la confianza de estos socios.

+Estrategias transversales: debemos cuidar el fomento de la innovación, la calidad y la gestión del conocimiento que son las que muchas veces garantizan la sostenibilidad.

+Medir lo que hacemos con una visión sostenible: es importante que nuestros indicadores no se detengan en el corto plazo y en lo táctico, sino que ofrezcan mediciones de la viabilidad del negocio a largo plazo.

Como vemos, el enfoque de la sostenibilidad de la empresa afecta a las partes nucleares de la organización y supone elevar la mirada más allá del corto plazo y colocar como primer fin que más allá de nuestra carrera en la empresa, esta siga subsistiendo por años.